قُلْ أَرَأَيْتُمْ شُرَكَاءكُمُ الَّذِينَ تَدْعُونَ مِن دُونِ اللَّهِ أَرُونِي مَاذَا خَلَقُوا مِنَ الْأَرْضِ أَمْ لَهُمْ شِرْكٌ فِي السَّمَاوَاتِ أَمْ آتَيْنَاهُمْ كِتَابًا فَهُمْ عَلَى بَيِّنَةٍ مِّنْهُ بَلْ إِن يَعِدُ الظَّالِمُونَ بَعْضُهُم بَعْضًا إِلَّا غُرُورًا
﴿٤٠﴾
Julio Cortes
Di: «¿Veis a vuestros asociados, a los que invocáis en lugar de invocar a Alá? Mostradme qué han creado de la tierra o si tienen participación en los cielos. O ¿les hemos dado una Escritura, en cuya prueba clara puedan basarse?» ¡No! Las promesas que los impíos se hacen mutuamente no son sino falacias.
Raúl González Bórnez
Di: «¿Habéis visto a vuestros asociados, aquellos que invocáis en lugar de Dios? Mostradme lo que han creado en la Tierra o si tienen parte alguna en los cielos o si Nosotros les hemos dado alguna Escritura en la cual puedan apoyarse como una prueba clara.» ¡No! Los opresores sólo se prometen mentiras unos a otros.
Muhammad Isa García
Diles: "¿No se fijan en lo que adoran en vez de Dios? Muéstrenme qué han creado de la Tierra, ¿acaso participaron en la creación de los cielos? ¿O les concedí un libro en el que se basan para confirmar la idolatría?" La esperanza que los opresores se dan unos a otros no es más que un engaño.